Contexto
Histórico - Cuartel
Terranova
Villa Grimaldi
La Villa
Grimaldi fue -antes del golpe de estado de 1973- un hermoso lugar:
ubicada a los pies de los primeros faldeos de la cordillera de los
Andes y rodeada de un añoso parque surcado por canales y acequias
que traían agua desde vertientes cordilleranas, se construyó,
alrededor de 1840, una amplia y hermosa casa de estilo colonial que
pasó, a través de los años, a distintas y acomodadas
familias chilenas de la época. Durante este período
se construyeron dependencias para el personal de servicio y también
una alta torre de agua con una cisterna subterránea para almacenar
el líquido, el que servía para suplir las necesidades
de irrigación del parque y además, del número
creciente de moradores. Posteriormente, la casa fue alhajada con obras
de arte, antigüedades y muebles coloniales, algunos de los cuales
habían pertenecido a personajes importantes de la historia
de Chile. Finalmente, se plantó y se cultivó un maravilloso
jardín de rosas, con centenares de rosales, el que fue ubicado
detrás de la casa principal y colindante con el extremo sur
de la propiedad.
Tras
el golpe de estado la propiedad fue ocupada por efectivos del ejército
y sus dueños obligados a abandonarla. En Mayo de 1974 fue entregada
a la DINA -la que aún legalmente no tenía existencia-
, la que constituyó aquí el principal centro de interrogatorios
y torturas que ha operado en el país a lo largo de toda su historia.
Alrededor de cinco mil personas fueron traídas a este recinto
-al que la DINA denominó "Cuartel Terranova"- en calidad
de "prisioneros de guerra" para ser sometidas a sofisticadas
torturas y a tratos degradantes. Al menos 240 de ellas desaparecieron
o fueron muertas. Aproximadamente el 20 % de los detenidos traídos
al Cuartel Terranova fueron mujeres, una gran cantidad de ellas, jóvenes
estudiantes universitarias, y un número también importante
de estudiantes de liceo. Está documentado el funcionamiento permanente
del Cuartel Terranova entre mediados de 1974 hasta mediados de 1978,
siendo en todo caso posible que este haya sido ocupado como centro de
torturas ocasional en fechas posteriores. Dentro del período
mencionado, no solamente chilenos fueron traídos aquí,
sino que una cantidad importante de personas de otras nacionalidades,
algunas de las cuales también "desaparecieron" en este
recinto. El Cuartel Terranova funcionó como un recinto militar
secreto, y en efecto, los agentes de la DINA que aquí operaron
provenían en su inmensa mayoría del Ejército, con
un número importante de miembros de Carabineros, y un número
menor de integrantes de la Fuerza Aérea, de Investigaciones,
de la Marina, y civiles que habían sido integrantes de grupos
terroristas de extrema derecha. Durante un período considerable
de tiempo el Comandante del Cuartel fue el Teniente Coronel de Ejército
Luis Marcelo Morén Brito, quien se encontraba bajo las órdenes
del Director de la DINA, Coronel de Ejército Juan Manuel Contreras
Sepúlveda, el que a su vez respondía exclusiva y directamente
al Jefe de la Junta Militar, General de Ejército Augusto José
Ramón Pinochet Ugarte.
El
Cuartel Terranova estaba dividido en varios sectores: áreas de
trabajo para la Comandancia, para las Brigadas y para los grupos operativos,
para la Plana Mayor (encargada de la logística y del análisis
de la información), para Comunicaciones, el Economato, la Cocina
y el Casino del personal, todos ellos ubicados en la casa principal.
Además, habían dos sectores separados reservados para
los detenidos, con salas de tortura, áreas de aislamiento, celdas
de castigo, etc, en los que éstos permanecían normalmente
hacinados en tanto oficialmente continuaban como "desaparecidos".
Durante la época en referencia las autoridades no solo negaban
la detención de estas personas, sino que sistemáticamente
también negaban la existencia de estos centros de tortura. En
algunos casos se llegó tan lejos como al hecho de negar la existencia
legal de alguno de estos prisioneros. A los prisioneros traídos
aquí frecuentemente se les ordenaba no mencionar sus nombres
a otros detenidos, y para dificultar aún más su identificación,
se les asignaba un número por el cual eran llamados para todos
los efectos de la mecánica diaria del cuartel.
El
método más común de tortura empleado en la Villa
Grimaldi -empleando el léxico de la DINA- era "la parrilla",
en la cual la víctima, desnuda y con una venda amarrada cubriendo
sus ojos, era amarrada a un catre con somier de huinchas metálicas,
y allí era torturado con descargas eléctricas aplicadas
con electrodos móviles por un período de tiempo que normalmente
duraba entre una a tres horas. A medida que la sesión de tortura
se prolongaba -y los agentes no obtenían la información
que esperaban-, las descargas eléctricas se hacían cada
vez más intensas y con cada vez mayor frecuencia y duración.
Los efectos fisiológicos de la tortura en la víctima,
entre otros, se traducían frecuentemente en estados de inconsciencia
-para lo cual se le lanzaba agua fría encima para hacerlo volver
en sí-, taquicardia, fibrilación, y/o paros cardíacos.
En el último caso los torturadores habían sido burdamente
entrenados para intentar revivir a la víctima aplicando "masaje
cardíaco" presionando fuerte y rítmicamente el esternón
con el fin de reiniciar el ritmo cardíaco interrumpido... en
varios casos de sobrevivientes que fueron reanimados tras estas maniobras
y cuidados "de urgencia" se observan fracturas costales que
sufrieron producto de la acción de sus "reanimadores".
La "parrilla" así descrita, podía ser "mejorada"
-desde el punto de vista de la DINA- a una "parrilla doble":
en este caso, en vez de un catre se usaba un camarote metálico,
al cual se amarraban dos personas: una en el nivel superior y otra en
el inferior, las cuales eran torturadas simultáneamente. Generalmente
estas personas estaban relacionadas por vínculos familiares y/o
de afecto: padre e hija, madre e hijo, esposo y esposa, hermano y hermana,
etc., consiguiéndose con ello no sólo el efecto propio
de la tortura física, sino también la presión sicológica
adicional de escuchar -a pocos centímetros de distancia- los
alaridos del ser querido al pasar la corriente a través de su
cuerpo.
El
otro método de tortura más frecuentemente empleado en
la Villa Grimaldi fue la golpiza, que a veces podía llegar a
transformarse en violación múltiple. En la golpiza un
grupo de agentes formaba un círculo alrededor de un prisionero
-hombre o mujer- que estaba con su vista vendada y frecuentemente desnudo
(a), y este prisionero giraba violentamente dentro de ese círculo
producto de los golpes de que era objeto. Los golpes podían ser
aplicados con los puños, con los pies, con manoplas, con garrotes,
con cuerdas, y ocasionalmente con cadenas o usando golpes de kárate.
Tras algunos minutos el torturado de esta manera generalmente caía
al suelo inconsciente y entonces generalmente se le lanzaba un balde
de agua fría encima para hacerlo volver en si, tras lo cual la
tortura se reanudaba...
Tras
el objetivo de llevar a los seres humanos a su "punto de quiebre",
en numerosas ocasiones se forzó a la víctima a presenciar
la tortura de miembros de su familia inmediata, o a forzar a los padres
a presenciar la violación en grupo de sus hijas, o a forzar al
marido a observar la violación de su esposa.
Entre
los otros métodos de tortura empleados comúnmente en Villa
Grimaldi se cuentan el "submarino húmedo", en el cual
la cabeza de la víctima era inmersa dentro de líquidos
en descomposición hasta el punto de que ésta comenzaba
a tragar y aspirar líquido, y poco a poco a ahogarse. Se agrega
al método anterior el "submarino seco", en el cual
una capucha era colocada sobre la cabeza de la víctima -la que
era sentada y amarrada a un sillón de brazos- y después
herméticamente cerrada alrededor de su cuello; en ésta
situación, la víctima era entonces torturada generalmente
con cigarrillos encendidos, golpes eléctricos, o puñetazos,
con el resultado del aceleramiento de su ritmo cardíaco y respiratorio,
y los consiguientes y crecientes síntomas de asfixia al ir consumiendo
el oxígeno dentro de la capucha. Otro de los métodos usualmente
empleados era "el teléfono", que consistía en
rítmicos y repetidos golpes -propinados con las palmas de las
manos abiertas- aplicados de manera simultánea sobre los pabellones
auditivos del torturado (a), lo que resultaba -en muchos casos- en una
ruptura de uno de los tímpanos con la subsiguiente pérdida
de audición, o -en el mejor de los casos- en daño al oído
medio afectando el sentido del equilibrio de la víctima por días
o por semanas después.
Se
agregaba a los métodos anteriormente descritos el "colgamiento".
Habían al menos cuatro formas de colgar a un ser humano: la manera
más común era amarrar juntas las muñecas o las
manos de la víctima -desnuda y con la vista vendada- para después
pasar una soga entremedio y ésta lanzarla por sobre una viga,
hacia donde la persona iba a ser izada y suspendida en el aire; generalmente,
tras ser "colgado", la víctima era sujeta a torturas
con electricidad, golpes, correazos, o quemaduras con cigarrillos encendidos
o empleando encendedores de gas de butano -los comunes encendedores
para cigarrillos- ; este tipo de encendedor fue muy frecuentemente usado
para torturar mujeres colgadas quemando sus órganos genitales
externos. Una variación de lo anterior era "la paloma"
-en el léxico de la DINA- donde la víctima era colgada
de la misma manera descrita pero con las manos amarradas atrás,
lo que muy frecuentemente producía la dislocación de uno
de sus hombros. El tercer modo de colgar a un ser humano era amarrado
de los pies y con su cabeza abajo... y, por último, el cuarto
modo de hacerlo era el "Pau de Arara" -inventado en Brasil-
en el cual se procedía a amarrar juntos los tobillos de la víctima
y después sus manos, tras lo cual ésta era forzada a encuclillarse
con las manos cerca de los tobillos y con los brazos a ambos lados de
sus muslos para posteriormente pasarle una barra rígida -desde
lado a lado- que continuaba a través de la cara interna de sus
codos y la cara interna de sus rodillas; posteriormente era colgado
de ambos extremos de la barra con el resultado de que, producto de la
variación del centro de gravedad, su cuerpo giraba quedando con
su espalda hacia el piso y con sus órganos genitales completamente
expuestos para las subsiguientes torturas...
En
ocasiones se hizo simulacros de fusilamiento a detenidos -empleando
para ellos balas de salvo- o se colocaba el cañón de un
arma en la sien del "interrogado" amenazando con oprimir el
gatillo si no respondía satisfactoriamente... tras una creciente
ola de insultos, amenazas y maldiciones que acentuaban aún más
el clima de terror, generalmente se ponía fin a este método
de interrogatorio con el agente-torturador oprimiendo el gatillo en
un arma con su recámara vacía...
Como
punto final de este sistema de torturas, cuidadosamente concebido y
progresivamente aplicado, estaba la reservada a aquellos prisioneros
que se habían manifestado porfiadamente refractarios a "colaborar"
de la manera que la DINA esperaba -y exigía-: el "atropellamiento".
En estos casos, la víctima era llevada al lugar de estacionamiento
de vehículos, ubicado tras la casa principal, colocada y sujeta
sobre el suelo, y las ruedas delanteras de una camioneta de la DINA
le eran pasadas por sobre sus piernas. El resultado en la casi totalidad
de los casos eran fracturas y dislocaciones múltiples generalmente
a la altura de los tobillos y/o en la parte inferior de la fíbula
y de la tibia. Debido a la grave deshidratación -producto de
las anteriores torturas con electricidad- , sumada a las golpizas, colgamientos,
y otros métodos de tortura ya experimentados por la víctima,
agregados éstos a la alimentación insuficiente, a la falta
de atención médica -los médicos militares que visitaban
la Villa Grimaldi lo hacían para asesorar o participar en torturas,
no para asistir profesionalmente a los detenidos- , y a condiciones
higiénicas y sanitarias fácilmente imaginables, hacían
que normalmente el detenido(a) que había sufrido este atropellamiento
desarrollara, en los días posteriores, gangrena, lo que era equivalente
a su condena a "desaparecer".
En
la Villa Grimaldi los agentes operativos y torturadores disfrutaban
de buena alimentación, de dependencias de "trabajo"
adecuadas e incluso de comodidades. Durante los meses de verano, era
frecuente que las agentes operativas -colocándose trajes de baños
y mostrando sus cuerpos a los agentes varones alrededor- gozaran de
la piscina ubicada al fondo de la propiedad, lugar que se llenaba de
risas, bromas y alegría, a la vez de disfrutar de la vista y
aromas provenientes del cercano jardín de rosas...
Al
momento de decretarse la disolución de la DINA en Julio de 1977,
la Villa Grimaldi fue transferida a la CNI -Central Nacional de Informaciones-
, organismo represivo creado en ese mismo momento y que vino a reemplazar
a la DINA en sus funciones. Villa Grimaldi continuó siendo empleada
como centro de tortura por la CNI hasta mediados del año siguiente,
1978.
Casi
diez años después, en 1987, y aproximándose el
término de la dictadura de Pinochet, uno de los últimos
Directores de la CNI, el general de Ejército Hugo Salas Wenzel,
decidió vender esta propiedad a una empresa constructora que
posteriormente se descubrió que pertenecía -en sociedad-
a su señora esposa, María Gisela Larenas; a su hermana,
Rosa Ximena Salas Wenzel; y a su cuñado y esposo de la última,
Alfredo González Leiva... Esta empresa constructora ingresó
maquinaria pesada a la Villa Grimaldi y procedió a demoler casi
todas los edificaciones y dependencias. A la vez, tramitó en
la Municipalidad respectiva, Peñalolén, un permiso de
construcción para erigir, en este lugar, un complejo de condominios
de alto precio. El escándalo que se produjo como consecuencia
de lo anterior se reflejó en las páginas de la prensa
-que en este período ya había conquistado un margen de
expresión a pesar de la censura aún imperante- , lo que
obligó a dicha empresa constructora a sacar su maquinaria del
recinto, el que quedó casi completamente destruido.
Con
ello se impidió que continuara el proceso de destrucción,
de ocultamiento y de olvido, y se preservó la Memoria que, para
las próximas generaciones y para el conjunto de la sociedad,
este sitio representa.
La
construcción del Parque por la Paz, único memorial construido
en América Latina sobre lo que fue un centro de torturas y de
desaparición de personas, fue iniciada en 1995 e inaugurado el
22 de marzo de 1997. Constituye un tributo y un monumento a los valores
relacionados con el respeto a la Vida y la Dignidad Humanas, y un permanente
recordatorio sobre los oscuros e ignotos rincones que encierra nuestra
especie y sus increíbles capacidades de infligir daño
a otros seres humanos y pretender su destrucción...
NOTA:
El texto anterior, el plano del recinto, como asimismo los croquis y
dibujos explicativos, corresponden a un resumen y extractos de parte
de un trabajo de investigación y de recopilación de antecedentes
mucho más extenso, que forma parte de una obra en preparación
sobre la Villa Grimaldi. Además, la información antes
expuesta forma parte de un folleto en color -que será publicado
en idioma inglés- titulado "A Walk Through a 20th. Century
Torture Center" que está en proceso de edición. Como
fuentes del trabajo mencionado se pueden citar las siguientes:
I.-
Reconstrucción, detalles y dimensiones de la estructura física
del Cuartel Terranova:
| a.- |
Plano
del levantamiento topográfico hecho por el Servicio de
Vivienda y Urbanismo sobre las ruinas de Villa Grimaldi, previo
a la construcción del Parque por la Paz, en 1994. |
| b.- |
Álbum
fotográfico de la familia de don Emilio Vasallo, propietario
legal al momento
del golpe de estado, y entrevistas con distintos miembros de su
familia. |
| c.- |
Notas,
mediciones, planos y croquis hechos por el autor en el terreno. |
| d.- |
Entrevistas
efectuadas y croquis esbozados por ex agentes de la DINA contactados
por el autor y que contribuyeron con información relevante.
|
II.-Recopilación
histórica sobre Peñalolén desde el período
colonial, el Fundo Lo Arrieta y las divisiones a la propiedad posteriores:
| a.- |
"Peñalolén",
artículo de Carlos J. Larraín de Castro. Boletín
de la Academia Chilena de la Historia N° 59, correspondiente
al segundo semestre de 1958. |
|
b.-
|
"Santiago
de Siglo en Siglo", de Carlos Peña Otaegui, Editorial
Zig-Zag, 1944. |
| c.- |
"Historia
de Chile - Mapas", de Manuel Antonio Encina y Leopoldo Castedo. |
| d.- |
"Santiago, Calles Viejas", de Sady Zañartu, Editorial
Gabriela Mistral, 1975. |
| e.- |
Documentos
del Archivo del Conservador de Bienes Raíces de Santiago. |
| f.- |
Documentos
del Archivo Histórico Nacional. |
III.-Investigación
y reconstrucción histórica del Cuartel Terranova a partir
de una investigación y metódica recopilación de
datos iniciada por el autor en 1992, a partir de distintas fuentes,
como las siguientes:
| a.- |
Distintos
documentos preservados en la Fundación de Documentación
y Archivo de la Vicaría de la Solidaridad. |
|
b.-
|
Revisión
y compilación de información contenida en más
de cuatrocientos procesos judiciales a causa de desaparecimiento
de personas. |
| c.- |
Declaraciones
judiciales de ex detenidos políticos efectuadas en tribunales
chilenos y en el exterior. |
| d.- |
Experiencia
personal del autor como prisionero en dos centros de tortura,
uno de ellos, la Villa Grimaldi. |
| e.- |
Conversaciones
y entrevistas del autor con ex prisioneros políticos del
período. |
| f.- |
Conversaciones
y entrevistas del autor con ex agentes de la DINA. |
| g.- |
Conversaciones
y entrevistas del autor con personas que colaboraron con la DINA
o con otros organismos represivos. |
| h.- |
Procesamiento
de la información contenida en la totalidad de los recursos
de amparo presentados entre 1973 a 1979 preservados en el archivo
de la Vicaría de la Solidaridad. |
| i.- |
Procesamiento
de los recursos de amparo presentados entre 1974 a 1976 en la
Corte de Apelaciones de Santiago. |
| j.- |
Archivo
de prensa de la época. |
| k.- |
Informe
de la Comisión Nacional de Verdad y Reconciliación. |
| l.- |
Archivo
personal del autor. |
| m.- |
Trabajo
de Investigación inédito sobre la reconstrucción
histórica de los Cuarteles Yucatán, Ollagüe
y Venda Sexy -pertenecientes a la DINA- , propiedad del autor. |
| n.- |
Documentos
del archivo judicial. |
| o.- |
Diversos
libros, revistas, diarios, y publicaciones -nacionales y extranjeras-
referentes al tema o con información relevante a los propósitos
expuestos |
Contexto
Histórico - Cuartel
Terranova
