EN EL CEMENTERIO GENERAL DE SANTIAGO
LA TUMBA DEL PRESIDENTE SALVADOR ALLENDE



El Presidente Allende se suicidó en el Palacio de la Moneda durante el golpe de estado del 11 de septiembre de 1973, antes de entregarse a los militares golpistas y que la Oficina de la Presidencia de la República, representada por su persona, fuera humillada y degradada.

Poco antes de morir, cuando el Palacio de la Moneda estaba siendo atacado, el Presidente Allende se dirigió al país por última vez a través de la transmisión radial de una emisora cuyas antenas aún no habían sido destruidas por las fuerzas militares. En parte de ese último discurso a la nación Allende manifestó:

"Trabajadores de mi Patria, tengo fe en Chile y en su destino. Superarán otros hombres este momento gris y amargo donde la traición pretende imponerse. Sigan ustedes sabiendo que, mucho más temprano que tarde, se abrirán las grandes alamedas por donde pase el hombre libre para construir una sociedad mejor..."

Su cuerpo fue llevado por personal militar al Cementerio de Santa Inés, en Viña del Mar, a 140 kilómetros de Santiago, donde fue depositado en una tumba sin marcar. Los defensores de la Moneda, alrededor de cincuenta personas que resistieron por varias horas el ataque combinado de efectivos de Infantería, el fuego de armas automáticas de diversos calibres, los proyectiles de artillería, el bombardeo del palacio mediante rockets de aviación, y finalmente el incendio del edificio, fueron tomados prisioneros y llevados al Regimiento Tacna, donde fueron brutalmente torturados -muchos de ellos murieron bajo tortura- . La mayoría de ese grupo de personas se convirtió en los primeros desaparecidos bajo el nuevo régimen, algo que llegó a ser bastante frecuente después.

En 1994, se encontraron los restos del Dr. Enrique París, quien había sido uno de los asesores políticos del Presidente Allende y que fue detenido dentro de ese grupo. El examen forense de los restos del Dr. París reveló que, antes de morir, había sido torturado con un soplete a parafina, herramienta diseñada para trabajos de soldadura, y la que llegó a destruir parcialmente el tejido óseo de sus piernas. De igual modo, los restos del Dr. Eduardo Paredes, otro de los asesores del Presidente Allende y Director de la Policía de Investigaciones al momento del golpe de estado, que fueron encontrados en el Patio 29 del Cementerio General de Santiago en 1991, muestran que el Dr. Paredes, al igual que el Dr. Paris, fue víctima de una brutal golpiza que fracturó numerosos huesos de su cuerpo, y después, torturado con un soplete cuando aún estaba vivo.

Al término de la dictadura de Pinochet, y por decisión del Presidente Aylwin y del recién electo Congreso, los restos mortales del Presidente Allende fueron trasladados desde su tumba en Viña del Mar a un Mausoleo especialmente construido en el Cementerio General de Santiago.

 

Cementerio General - Tumba de Orlando Letelier - El Patio 29 - Tumba de Víctor Jara - Memorial por los Desaparecidos